Yo soy culpable
domingo 28 de agosto de 2011 - Publicado por thikaris en 02:04
En Twitter, en Facebook, en todos lados veo a gente “regañando”, culpando, hablando mal del presidente (y otros gobernantes) y de todos los que votaron por él, como si él fuera el culpable de todo lo que pasa, como si él fuera el que le da las armas al narco, les hace sus estrategias, o no sé por qué él tiene la culpa de lo que pasó en Monterrey y ha pasado en otros lados.
Y claro que yo no estoy de acuerdo con su “estrategia”, no creo siquiera que existiera, en un principio, una estrategia verdadera, una planeación, o algo parecido. Pero no por eso creo que él sea el culpable de que un mexicano, es más, un ser humano, sea capaz de prenderle fuego a otros seres humanos, a otros mexicanos.
Yo creo que como sociedad todos somos culpables, ese ser humano que quema a otros es producto de nuestra sociedad, esa persona nació y creció, no en estos 5 años de gobierno, nació y creció desde hace más que eso y se formó en nuestra sociedad, es parte de lo que nosotros somos, es uno de los nuestros, es producto de los gobiernos pasados y de los gobiernos presentes, de la sociedad pasada y de la sociedad presente.
Como dice un letrero en la plaza del centro “Exija limpieza pero colaboré”, yo digo, “Exige seguridad, paz, tranquilidad, pero colabora”, porque claro que es muy chido exigir todo lo bueno mientras me pongo high con sustancias ilegales, compro películas piratas, contrato a una posible víctima de trata de blancas, mientras soy corrupto y doy mordidas.
No pues qué chido, qué padre, exigir nuestros derechos sin cumplir con nuestras obligaciones, que chido, sentirnos víctimas mientras financiamos a los que nos hacen víctimas, “Mira papá gobierno, mi hermanito me está balaceando con la pistola que yo le compré”.
Si bien, según mis cuentas, hasta ahora he tratado de ser una buena persona, una buena ciudadana, es probable que por obra u omisión haya contribuido en algo a todo esto que está pasando y por eso me declaro culpable.
Desde lo que pasó el jueves en Monterrey he tenido un sentimiento raro, como de impotencia, pero más que eso, de vergüenza, porque sé, que al final de todo yo también tengo algo de culpa.
El efecto mariposa cada vez duele más.