martes 30 de agosto de 2011 - Publicado por thikaris en 21:51
El jueves, cuando pasó lo de Monterrey, allá en mi rancho fue encontrada una jovencita de 16 años que había estado desaparecida desde el sábado pasado. Violada, asfixiada y tirada en un canal de aguas negras.

Ahora que lo escribo me doy cuenta de que parece que no estoy hablando de allá, sucesos como ese hace 5 años, hace 3 años eran inimaginables, me da mucha tristeza saber que ya nada es igual, que lo bonito se ha ido diluyendo poco a poco.

En mis tiempos, hace 10 años, cuando yo tenía su edad, podía caminar tranquilamente por toda la ciudad, a las 10-11 de la noche todo quedaba más o menos solo, únicamente los puestos de comida, algunas tienditas de la esquina y farmacias seguían abiertas, pero yo podía caminar del centro a mi casa tranquilamente, unos 5 o 6 kilómetros a lo mucho, pero de verdad lo podía hacer sola y nunca, pero de verdad, nunca llegué a sentir miedo. Hasta niños llegaba a encontrar en el camino, andando en bicicleta por las banquetas vacías o en los jardines que hay por todos lados.

Me da tristeza saber que los jóvenes de ahora ya no pueden disfrutar de esa tranquilidad, que mis primas que están llegando a esa edad no van a poder disfrutar de esa seguridad, que todo está quedando como un bello recuerdo, que ahora la gente tiene que empezar a desconfiar de todos.

Ahora que recuerdo, hasta en mi casa ya usamos llave!!! porque nosotros vivíamos con el seguro, únicamente cerrábamos la puerta y le poníamos seguro, y la puerta (la principal) se podía abrir levantando un cristalito, metiendo la mano y quitando ese seguro. Así viví desde que recuerdo, hasta cuando me vine para acá (hace 2 años) ese seguía siendo el método, pero cuando fui en diciembre pasado la primera llave de mi casa me fue entregada. Sin duda alguna esa es la señal de que todo ha cambiado.