La gordura y yo (parte I)
jueves 7 de julio de 2011 - Publicado por thikaris en 19:03
Durante la primaria fue cuando creo que más he llegado a engordar, tal vez tuvo que ver que mi mamá comenzó a trabajar, y probé la libertad de unas 3 o 4 horas después de la escuela, lo que implicaba poder ir a la tienda y comprar cosas que en otros tiempos no habría comprado jajaja. En fin, al salir de sexto de primaria realmente era redonda, no fregaderas, tenía cintura reeeeeeeedonda.
En la secundaria, con la adolescencia y los cambios hormonales y todo eso, creo que comencé a “agarrar forma” y las gorduras se fueron a las caderas, bueno a todos lados, pero más a la cadera y salí de la secundaria un poco más “moldeada” pero rellenita.
En el bachillerato, con eso de que la cafetería siempre estaba ATASCADA (21 grupos de 40 alumnos en una sola cafetería son imposibles de atender aunque los dividas en dos horarios) empecé a comer menos, más por necesidad que por gusto, y creo que bajé de peso pero nunca llegué a ser delgada, es decir, mis lonjillas se mantenían.
En la facultad, al inicio, cuando nos tocó ir en la tarde, como me levantaba tarde nada más desayunaba algo ligero, comía en la cafetería, salía y cenaba. Y como mis días eran cortos (porque me levantaba algo tarde jajaja) comía poco. Sólo a finales de semestre, con las desveladas, trabajos en equipo y el estrés, terminaba comiendo bien rico, pero mal. Sin embargo creo que me mantuve en el peso que llevaba del bachillerato e incluso creo que bajé un poco más.
Cuando nos cambiamos a la mañana, como mis días duraban más y además entré a trabajar, comencé a comer más, que las papitas por aquí, que las mantecadas por acá y poco a poco empecé a subir de peso, nada exagerado (según recuerdo) sólo un poco más llenita.
Pero… de pronto… todo cambió, dentro de mí, dentro de ti…. jajajaja llegó el amors y con él más gordura, pero fue tanto el cambio que lo tengo que escribir en otro post.